Hay marcas que ofrecen una imagen visual limpia con una gran fuerza en un mercado global con cada vez más ruido. Lo vemos en el caso de Apple o de Muji; con un tamaño mucho más pequeño, otra de las empresas que trabajan en esta línea es Molo Design. Sus objetos se presentan de forma simple y con un solo material que se estructura de manera flexible.

He visto varios de sus trabajos en The Cool Hunter y sorprenden sus propuestas de mobiliario de oficina a través del papel kraft o de un plástico plegado en forma de colmena.
Obra de los arquitectos canadienses Stéphanie Forsythe y Todd MacAllen, sus muebles de todos los tamaños, formas y combinaciones aseguran el papel del papel en las oficinas del futuro…
Una de las propuestas que más me han sorprendido es su biombo, una interesante solución flexible para los espacios privados y públicos que denominan softwall. Uno de estos biombos forman parte de la exposición permanente del New York’s Museum of Modern Art. Y, además, los muebles son ignífugos, reciclables, hipoalérgicos y pueden comprimirse como un libro grande (que ya lo querría Ikea).

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Hay iniciativas similares como FlexibleLove que trabajan con papel reciclado y madera. La silla que se ve en el video es obra del diseñador taiwanés Chishen Chiu, que permite que se siente desde una persona (en la posición plegada que ocupa 22.5 cm de ancho) hasta 16 personas (sobre un lineal de 720 cm) gracias a su estructura de panal sólida y flexible al mismo tiempo.